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Esfera Musical

CONTRAFAGOT

contrafagot
contrafagot

El contrafagot es un instrumento musical aerófono de la familia de viento-madera, de lengüeta doble y de taladro cónico.

Posee un tubo de más de 6 m de longitud, que pesa unos 10 kg, y que doblado tres veces sobre sí mismo, aún alcanza una altura de 1,60 m. Está construido totalmente de madera, exceptuando el tudel y la campana.

Al igual que el contrabajo suena la octava grave del sonido escrito. El sonido más grave del instrumento es el subcontra. Si b, empezando su escala generalmente por el subcontra Do. Aun así, los modelos más modernos del instrumento son capaces de generar notas aún más graves, capaces de acabar en la ola bemol.

Para tocarlo, es necesario apoyarse en una pica de hierro, debido a su peso.

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La lengüeta o caña

Se hace con madera de caña (Arundo donax) de una manera muy similar a la del fagot. Las diferencias principales están en sus medidas, ya que las de la caña de contrafagot son sensiblemente mayores. La longitud total de la pala utilizada para hacer la caña será de unos 70 a 73 mm. Las proporciones de la caña serán de: 17-20 mm en la punta. 6’5-7 mm de diámetro en el tudel.

Sonido:

Tiene una calidad oscura y ronca, se usa generalmente para darle una base a los instrumentos de viento-madera.

HISTORIA

contrafagot

El fagot nació a lo largo del siglo XVII aunque existen registros que dicen que desde mediados del siglo anterior existía un instrumento del cual derivó y que era conocido como el dulcián. Tuvo gran fama en los círculos musicales eclesiásticos y cortesanos. El dulcián evolucionó hasta dar forma al fagot, el cual también ha pasado por algunos cambios, como la adopción de llaves metálicas que permitían abrir u obturar de forma mecánica los orificios de digitación.

Cuando se inventó, se utilizaba para reforzar la línea del bajo en las agrupaciones instrumentales aunque no gozaba de reconocimiento como solista. En la segunda mitad del siglo XVII, se incorporó a la orquesta, y desde entonces aparece de forma regular. En el siglo XVIII, comenzó a abandonar su papel de bajo, e inició como instrumento solista. Durante la era del Romanticismo, numerosos constructores trataron de mejorar las cualidades sonoras del fagot pero los problemas técnicos no se solucionaron hasta la década de 1820, con Carl Armenraeder y Johann Haeckel.