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Esfera Musical

MATRACA

matraca

Carraca o Matraca es un instrumento de percusión familia de los idiófonos. Está compuesto de madera con un mecanismo en el que los dientes de una rueda levantan al girar una o más lengüetas y producen un sonido seco y desagradable.

Características de la Matraca

Esta formado por un tablero de madera de haya con un mango para sujetarlo y unos mazos que, al sacudirlos rítmicamente, producen un sonido muy característico y grave. Las matracas pueden ser de muy distintas formas y tamaños: desde grandes matracas de campanario movidas por una manivela hasta las pequeñas tocadas con la mano por cada cofrade.

No obstante, la variedad de instrumentos similares basados en el golpeo sobre la madera abarca otros muchos tipos las matracas pequeñas pueden llevar tres, dos y un solo mazo para golpear la tabla. En los primeros años de existencia de la Cofradía se utilizaron matracas de tres mazos, en la actualidad se usan de dos y un mazo.

Las matracas grandes o de campanario están formadas por grandes tablas o cajas huecas de madera que son golpeadas consecutivamente por múltiples mazos de gran tamaño, movidos a su vez por una manivela.

Antiguamente las matracas de mano se hacían sonar en los pueblos durante la Semana Santa, tanto en los Oficios (Jueves y Viernes Santo) dentro de las iglesias, como en las calles por los niños anunciando la Pasión y Muerte de Cristo; popularmente se conocía a estos instrumentos como “matajudíos.

Sonido de la matraca

Las matracas pertenecen a la familia de percusión, razón por la cual tiene la particularidad de emitir sonidos graves y acompasados. Aunque, actualmente ya no cuenta con la misma popularidad de antiguas épocas, hoy en día se les ha visto en algunas agrupaciones.

Como tocar la Matraca

Lo más recomendable es sostener la matraca con la mano dominante, ya que esta está acostumbrada a realizar muchas de las actividades diarias, lo cual, permitirá que no se agoten las energías de ese brazo. Puedes usar la otra mano, la que no dominas mucho, pero corres el riesgo de perder el rito y la continuidad en los giros que puedas ejercer.

Todo dependerá de cómo te encuentres físicamente, ya que este instrumento necesita de mucha energía de tu parte para que pueda ser tocada. Usa el brazo que más te convenga para que no pierdas la continuidad en los sonidos.

Para emitir los sonidos adecuados en una matraca, lo más recomendable es mantener el ritmo en cada giro, cuando hay que descansar no la sostengas y solo trata de reposar en tu hombro.

HISTORIA

matraca

Esto quedaría confirmado por el hecho de que la palabra matraca proviene del árabe “mitraqa” que podríamos traducir por martillo. La matraca se adaptó bien en la Europa medieval: durante mucho tiempo se utilizó, por ejemplo, en Alsacia y en Alemania, donde hacía las veces de carillón durante la Semana Santa; también apareció en los monasterios cristiano-ortodoxos.

Por otra parte, la matraca y otros instrumentos parejos constituían un medio para identificar a los mendigos o a los que desempeñaban ciertos oficios ambulantes, y forma parte del folklore infantil en numerosos países de la Europa central y mediterránea como acompañamiento en las fiestas populares. También en Iberoamérica podemos encontrar numerosos ejemplares de matracas de campanario.