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Esfera Musical

LAÚD

Laud

El Laúd es un instrumento musical dotado de 12 cuerdas, con mástil, de grandes dimensiones, con tapa en forma oval, el reverso abombado y el clavijero doblado hacia atrás.

Descripción del Laúd

El precursor del laúd tenía la tapa hecha de piel, luego en el siglo VII se la reemplazo con madera en su mitad superior, en donde llevaba una roseta, la mitad inferior seguía cubriéndose con cuero, este instrumento  se  llamó al’oud (en madera ) término que se trastocó en Laúd cuyas cuerdas se amarraban al borde inferior del instrumento.

A fines del siglo VII o principios del VIII se reemplazó su tapa enteramente con madera y se le adicionaron otras dos rosetas, se dotó con puente para las cuerdas tal como se dibujó en las primeras descripciones de instrumentos moros en España

Características

El laúd fijó su forma clásica en torno al año 1500.

Tiene una tapa plana de abeto y un fondo en forma de pera, profundo y muy ligero, formado por estrechos gajos de madera pegados entre ellos por sus lados, y de siete a diez trastes de tripa alrededor del mástil. Seis pares de cuerdas (cuerdas dobles) van desde las clavijas (colocadas en un clavijero doblado en ángulo hacia atrás del mástil), al puente pegado en la tapa.

Laud

Afinación

La afinación más característica en el renacimiento es la siguiente: Sol, Do, Fa, La, Re, Sol. La cuerda aguda suele ser sencilla. Por encima del puente hay una abertura redonda en la que se coloca una talla muy decorada o rosetón. Los dedos de la mano derecha del intérprete pulsan las cuerdas. El lautista inglés John Dowland (1563-1641) fue un destacado compositor para este instrumento durante el renacimiento.

Como tocar un Laúd

Para emitir el mejor sonido del Laúd tienes que ubicarte entre la rosa y el puente, ese es el sitio donde debes dirigir tu mano derecha para tocar las mejores notas.

Utilizar el pulgar: Es recomendable que este dedo no tenga la uña larga. Utiliza tú pulgar para tocar las cuerdas, pero dirigiéndolo hacia la tabla armónica. Después puedes detenerte en el apoyo de la cuerda que tienes por debajo, hasta que vuelvas a volver a usarlo.

Cómo Arpegiar: Es recomendable que uses una púa para esta acción, no solo será más fácil el trabajo, sino que también emitirás sonidos muchos más fuertes. Al principio puede que sea complicado, pero con el tiempo ganaras mucha experiencia. Tienes que tomar tu dedo pulgar y el índice para coger la púa, ahora elige una cuerda y por cada nota tienes que tratar de no tocar otra cuerda, sigue paso a paso las notas que te pidan y no pierdas la paciencia.

La mano derecha: Trata de mantenerla cerrada, para luego abrirla en cada cuerda que toques. Pero recuerda, el dedo pulgar estirado y el meñique encogido.

La mano izquierda: Esta mano es la que debe estar completamente libre, trata de no tocar el mango en ningún lado. Amenos que sea a través del dedo pulgar, que se debe ubicar y apoyar del lado de abajo, como en la parte trasera del mango y mantenerlo completamente estirado. Los otros cuatro dedos tienen que estar arqueados, teniendo la punta lista para las cuerdas.

Los dedos y las cuerdas: Mantener los dedos bien quietos sobre las cuerdas es de suma importancia, ya que si cometes un ligero error, puede que el sonido que emitas sea algo desagradable y puede ser mucho peor si haces un solo, ya que se haría mucho más notorio.

HISTORIA

Laud

el propio nombre viene del árabe al`ūd, haciendo referencia a la madera con que se fabricaba. El instrumento ya está documentado en la Arabia del siglo VII, cuando constaba de cuatro cuerdas y se usaba como acompañamiento de voz.

El laúd se hizo muy popular en Europa a partir de la baja Edad Media y, hasta el siglo XVIII, podría considerarse que fue el instrumento rey, con una popularidad mayor incluso de la que goza hoy la guitarra española. Ampliamente conocidas son las obras de John Dowland durante el Renacimiento o de Silvius Leopold Weiss, Robert de Visée o el mismo  J. S. Bach durante el Barroco.