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Esfera Musical

Partes de la campana: badajo, yugo y todo lo que suena

partes de una campana

Una campana tiene diez partes con nombre propio, y casi todas las listas que encontrarás se limitan a enumerarlas. El problema es que esa lista no explica nada, porque las diez piezas no hacen el mismo tipo de trabajo. Unas la sujetan y la mueven, otras son las que suenan de verdad y una sola la golpea. Agrupadas así se entienden a la primera, y además se entiende por qué se estropean.

Respuesta rápida

Las partes de la campana, repartidas por función:

La sujetan y la mueven

Yugo · asas

El vaso: lo que suena

Hombro · tercio · medio · medio pie · pie · labio · borde

La golpea

Badajo

La pieza que decide la nota es el pie: su espesor equivale a un treceavo del diámetro.

El mapa Lo que la sujeta El vaso El badajo Por qué se raja

El mapa: las diez partes

Yugo Asas Hombro Tercio Medio de él cuelga y con él voltea la atan al yugo donde se ensancha aquí van las inscripciones la franja central Medio pie Pie Labio Borde empieza a engrosar la zona más gruesa el filo que recibe el golpe el canto de la boca Badajo caña + bola; es lo único que se mueve dentro
ParteGrupoQué haceDe qué suele ser
YugoSujeciónSostiene la campana y hace de contrapeso para que pueda voltearMadera maciza (tradicional) o hierro
AsasSujeciónLas anillas de la cabeza que atan el bronce al yugo; de ellas cuelga también el badajoEl mismo bronce, fundido de una pieza con la campana
HombroVasoDonde el cuerpo empieza a ensancharse. Pared finaBronce de campana
TercioVasoLa franja donde se graban las inscripciones, el año y el nombre del fundidorBronce de campana
MedioVasoLa franja central del cuerpoBronce de campana
Medio pieVasoZona de transición donde la pared empieza a engrosarBronce de campana
PieVasoLa parte más gruesa. Su espesor fija la notaBronce de campana
LabioVasoEl filo inferior engrosado contra el que golpea el badajoBronce de campana
BordeVasoEl canto que remata la bocaBronce de campana
BadajoPercusiónGolpea el labio desde dentro y hace sonar la campanaHierro forjado; caña y bola

Lo que la sujeta y la mueve: yugo y asas

Aquí está el malentendido más extendido sobre las campanas: pensar que el yugo es un simple soporte. No lo es. El yugo forma parte del instrumento, y cambiarlo cambia cómo suena la campana y cómo se comporta la torre entera.

En España los yugos son mucho más grandes y pesados que en el resto de Europa, y no por capricho: ese volumen de madera hace de contrapeso. Equilibra el peso del bronce para que la campana pueda dar la vuelta completa —el volteo, la forma de tocar característica de la península— girando con suavidad y sin transmitir tirones a la estructura.

Yugo de madera o yugo de hierro

Yugo de madera Yugo de hierro masa grande = contrapeso masa pequeña = sin contrapeso Dura siglos si se conserva la madera absorbe la vibración permite el volteo tradicional Rara vez pasa de 50 años transmite la vibración al muro desvirtúa el sonido de la campana

A partir de los años sesenta se sustituyeron masivamente los yugos de madera antiguos por otros de hierro, para poder mecanizar el toque con los sistemas eléctricos de la época. Visto hoy, fue un mal negocio por tres motivos:

  • Desvirtúa el sonido. El hierro no amortigua como la madera, y la campana pierde parte de su timbre.
  • Daña la torre. Sin la masa de madera que absorbía el movimiento, las vibraciones pasan directamente al muro. En campanarios antiguos eso se traduce en grietas.
  • Dura menos. Un yugo de hierro rara vez supera los cincuenta años. Uno de madera bien conservado puede durar siglos.

Las asas son las anillas de la cabeza, y no son una pieza aparte: se funden de una sola vez con la campana, en el mismo bronce. De ellas cuelga todo —la campana del yugo y el badajo de la campana—, así que son un punto crítico. Cuando una asa se parte, la reparación es delicada y cara.

El vaso: las siete franjas que suenan

El cuerpo de la campana —lo que los fundidores llaman el vaso— se divide en franjas horizontales que van del hombro al borde. No son zonas decorativas: cada una tiene un espesor distinto, y ese perfil de grosores es exactamente lo que determina la nota y el timbre.

La pared es fina arriba, en el hombro, y va engrosando hacia abajo hasta el pie, que es la zona más gruesa. Ahí está el dato que usan los fundidores: el espesor del pie equivale aproximadamente a un treceavo del diámetro de la campana. Cambia esa proporción y cambias la nota.

El tercio merece mención aparte porque es la franja donde se graban las inscripciones: el nombre de la campana —sí, las campanas tienen nombre—, el año de fundición, el fundidor y a menudo una leyenda en latín. Para un historiador, el tercio es la partida de nacimiento del instrumento.

Abajo del todo, el labio es el filo engrosado contra el que golpea el badajo, y el borde es el canto que remata la boca. Son las dos zonas que más castigo reciben, y por eso son las que hay que mirar primero cuando se revisa una campana.

El badajo: la única pieza que se mueve dentro

El badajo se compone de una vara llamada caña rematada en una bola, suele ser de hierro forjado y cuelga de las asas atado con correas de cuero o cuerda. Parece la pieza más tonta del conjunto y es la que más daño puede hacer.

La regla básica: el badajo se elige por la campana, no al revés. Cada campana tiene su masa y su espesor de pared, y el badajo tiene que pegar con la contundencia justa para hacerla vibrar sin castigarla. Un badajo demasiado pesado para una campana pequeña la golpea con fuerza de sobra y acaba fisurando o desgastando el bronce por dentro.

Dónde tiene que golpear

✔ Correcto en la arista del labio o 1 cm por encima, nunca más ✘ Demasiado alto golpea donde la pared es fina aquí es donde se raja

La bola debe pegar en la arista del labio, o como mucho un centímetro por encima. Nunca más arriba. Por encima de esa línea la pared ya es más delgada y el golpe deja de hacer sonar la campana para empezar a castigarla. Un badajo mal colocado o descolgado de más es una de las causas más frecuentes de campana rajada.

El badajo también se gasta, lógicamente: golpea miles de veces. Se reconoce porque la bola aparece aplanada o deformada en la zona de impacto. Cuando eso pasa, el golpe deja de ser limpio y hay que reponerlo.

Por qué se raja una campana

Una campana rajada pierde el sonido: en lugar de cantar, suena a lata. Y como el bronce de campana es duro y quebradizo, la grieta no se arregla fácilmente. Estas son las causas, de más a menos frecuente:

CausaQué ocurrePieza responsable
Badajo demasiado pesadoGolpea con más fuerza de la que el bronce aguanta y acaba fisurándoloBadajo
Golpe en el punto equivocadoSi pega por encima del labio, impacta donde la pared es finaBadajo mal colgado
Badajazo violentoUn solo golpe excesivo —un volteo mal hecho— puede rajarla de una vezToque o mecanismo
Siempre el mismo puntoCon el yugo mecanizado la campana golpea siempre en la misma zona y la desgastaMecanización
Electromartillo mal reguladoPercute desde fuera con fuerza constante, sin la amortiguación del badajo colgadoInstalación eléctrica
⚠️

Una campana rajada no se «suelda» sin más. Existe la soldadura de campanas, pero es un trabajo de taller especializado que exige retirarla de la torre, y el resultado nunca devuelve exactamente el sonido original. Por eso en campanología se insiste tanto en lo preventivo: el badajo adecuado, bien colgado y a la altura correcta.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas partes tiene una campana?

Diez: yugo, asas, hombro, tercio, medio, medio pie, pie, labio, borde y badajo. Se agrupan en tres funciones: el yugo y las asas la sujetan y la mueven; las siete franjas del cuerpo —el vaso— son las que suenan; y el badajo es la única pieza que se mueve dentro y la golpea.

¿Cómo se llama la parte de la campana que golpea?

El badajo. Cuelga de las asas por dentro y se compone de una vara llamada caña rematada en una bola, que es la que contacta con el bronce. La zona de la campana que recibe el golpe es el labio, el filo engrosado de la boca.

¿Qué es el yugo de una campana y para qué sirve?

Es la pieza de la que cuelga la campana, tradicionalmente un bloque de madera maciza. No es solo un soporte: hace de contrapeso. En España son especialmente grandes porque equilibran el peso del bronce para permitir el volteo, la vuelta completa característica del toque español, sin transmitir tirones a la torre.

¿Por qué el pie de la campana es más grueso?

Porque es donde golpea el badajo y porque su espesor determina la nota. La pared de una campana no tiene grosor uniforme: es fina en el hombro y va engrosando hasta el pie, cuyo espesor equivale aproximadamente a un treceavo del diámetro. Ese perfil de grosores es lo que da la afinación.

¿Qué parte de la campana lleva las inscripciones?

El tercio, la franja superior del cuerpo. Ahí se graban el nombre de la campana, el año de fundición, el fundidor y a menudo una leyenda en latín. Es, en la práctica, la partida de nacimiento del instrumento.

¿Por qué se raja una campana?

Casi siempre por el badajo: porque pesa más de lo que la campana admite, porque golpea por encima del labio donde la pared es fina, o por un badajazo excesivamente violento. La mecanización también influye, porque hace que el golpe caiga siempre en el mismo punto y lo desgaste.

¿Es mejor el yugo de madera o el de hierro?

El de madera. El de hierro, que se instaló masivamente desde los años sesenta para mecanizar el toque, desvirtúa el sonido, transmite las vibraciones directamente al muro del campanario y rara vez supera los cincuenta años de vida útil. Un yugo de madera bien conservado puede durar siglos.

Para seguir

  • Campana — el artículo principal: tipos, de qué bronce está hecha, cómo se funde y por qué suena a cinco notas a la vez.
  • Partes de una campana de iglesia — el yugo, el contrapeso y el mecanismo de volteo en detalle.
  • El badajo — cómo se elige, cuándo se cambia y cómo cambia el sonido.
  • Toques de campana — repique, rebato, difuntos y qué significaba cada uno.
  • Carillón — qué pasa cuando juntas 23 campanas y les pones un teclado.

Contenido revisado y verificado en octubre de 2026. Terminología de las partes y toques, contrastada con Campaners de la Catedral de València; datos sobre yugos de madera y hierro, con Campanas y Relojes; elección y desgaste del badajo, con Artesanías Jiménez.