
El charango es el pequeño instrumento de cuerda pulsada emblemático de los Andes, presente sobre todo en Bolivia, Perú, Chile, Argentina y Ecuador. Descendiente de la vihuela española del siglo XVI, tiene 10 cuerdas en 5 órdenes (pares), una caja pequeña y redonda —hecha tradicionalmente con caparazón de armadillo, hoy de madera— y un sonido agudo y brillante, casi «llorón», que lo hace inconfundible. Su afinación estándar es Sol-Do-Mi-La-Mi.

En corto: ficha del charango
| Dato | Detalle |
|---|---|
| Familia | Cordófono de cuerda pulsada (laúd andino) |
| Origen | Andes de Sudamérica; deriva de la vihuela española |
| Cuerdas | 10, en 5 órdenes (pares); nailon o metal |
| Afinación estándar | Sol-Do-Mi-La-Mi («temple», con la 3.ª orden octavada) |
| Tamaño | ~36–66 cm; caja de ~24 cm |
| Materiales | Caja de madera (naranjillo, cedro) o armadillo; tapa de pino abeto |
| Referentes | Mauro Núñez, Ernesto Cavour, Jaime Torres |
Esta guía, revisada a 2026, reúne todo el charango en un solo lugar: qué es y por qué suena así, sus partes (con un diagrama interactivo), los tipos que existen, de qué está hecho —incluido el famoso caparazón de quirquincho—, su historia y sus grandes intérpretes. Para lo específico de tocar, afinar o comprar, encontrarás enlaces a nuestras guías detalladas.
Qué es el charango
El charango es un instrumento de cuerda pulsada de la familia de los laúdes, plenamente vigente en las regiones andinas de influencia aimara y quechua. Es la herencia de la antigua vihuela (instrumento del Renacimiento) de mano que llegó a América con los españoles en el siglo XVI; a partir de ella, el hombre andino creó un instrumento propio, con su carácter y su sentimiento.
Lo más característico es su tamaño reducido y sus diez cuerdas agrupadas en cinco órdenes (cinco pares). Al ser tan pequeño y de registro agudo, se usa sobre todo para el rasgueo y el punteo en la música folclórica, y hoy también aparece en el jazz, el pop y las fusiones. Se toca en Bolivia, Perú, Chile, Argentina y Ecuador, y su nombre está reconocido mundialmente.
Por qué suena así: el temple y la cuerda octavada
El brillo tan reconocible del charango —ese sonido agudo que «parece llorar»— nace de dos cosas. Primero, su afinación reentrante: en el temple estándar Sol-Do-Mi-La-Mi las cuerdas no van de grave a agudo en orden, sino que suben y bajan, lo que crea ese tejido sonoro tan denso al rasguear. Segundo, y es su firma, la tercera orden (la central) está octavada: sus dos cuerdas suenan un Mi separado por una octava, de modo que la nota más aguda del instrumento sale del centro y no del extremo. Ese Mi agudo «flotando» en medio del acorde es lo que da al charango su color inconfundible.
Partes del charango
Toca cada parte en el diagrama para ver qué es y qué papel cumple en el sonido:
🎸 Partes del charango — toca cada parte
Toca una parte del charango
Selecciona la cabeza, la cejuela, el diapasón, la caja, la tapa, la boca, el puente o las cuerdas para ver qué es y cómo afecta al sonido.
De un vistazo, el charango se organiza en tres bloques —cabeza, mástil y caja— con estas partes:

La tapa armónica suele ser de pino abeto, y sobre ella se abre la boca o roseta, a menudo decorada con nácar o filetes de colores. La cabeza aloja las clavijas y varía según la creatividad del luthier; el diapasón lleva unos 17 trastes. Aquí las tienes en detalle:



Tipos de charango
Bajo el nombre «charango» conviven muchas variantes, que se distinguen por tamaño, número de cuerdas y afinación. Estas son las principales:
| Tipo | Tamaño / rasgo | Para qué |
|---|---|---|
| Charango estándar | ~66 cm; 10 cuerdas, 5 órdenes | El más común; rasgueo y punteo |
| Walaycho / Waylacho | El más pequeño (~30 cm) | Punteo, sonido muy agudo |
| Ronroco | Grande (~80 cm); una octava más grave | Sonido «ronco»; lo popularizaron Los Kjarkas |
| Charangón | El más grande de la familia media | Registro grave de acompañamiento |
| Hatun charango | 7 órdenes; creado por Federico Tarazona | Repertorio solista y de concierto |
| Electroacústico | Con pastilla amplificada | Grupos folclóricos y escenario |
Existen además variantes regionales como el vallegrandino, el ayacuchano o el pampeño, cada una con su afinación y su número de cuerdas. Si estás empezando, quédate con el charango estándar.
De qué está hecho: maderas y el mito del quirquincho
La tapa ideal es de pino abeto macizo, de una sola pieza y con barniz natural que respete el color claro de la madera. Para la caja, las maderas más habituales son el naranjillo y, para los más exigentes, el cedro; el diapasón se hace de maderas duras como el jacarandá o el ébano.


Durante siglos, la caja se elaboró con el caparazón del armadillo —el quirquincho (animal andino)—, y de ahí viene buena parte de la imagen romántica del instrumento. Pero hoy no se recomienda comprar charangos de quirquincho, por dos razones: el caparazón cede con la tensión de las cuerdas y se arquea, sonando peor con el tiempo; y, sobre todo, implica sacrificar un animal protegido. Un charango de madera bien construido suena mejor, dura más y no daña a la naturaleza.
Cómo se afina el charango
La afinación estándar («temple») es Sol-Do-Mi-La-Mi, con la tercera orden (la central) octavada: es lo que le da ese Mi agudo tan brillante. Puedes afinarlo de oído, con un afinador cromático (fabricante de afinadores) o comparándolo con la guitarra. El paso a paso completo, con un afinador que suena, está en nuestra guía de cómo afinar el charango.
Cómo se toca

Se toca sentado o de pie (muchos charanguistas profesionales tocan sin colgador, apoyando la caja contra el pecho). La mano derecha se ocupa del rasgueo y el punteo —el índice es el protagonista del rasgado— y la izquierda forma los acordes en el diapasón. Tienes la técnica y los primeros ritmos en cómo tocar el charango, y tus primeras posiciones en acordes de charango para principiantes.
Charango y ukelele: parecidos pero distintos

Mucha gente los confunde porque tienen un tamaño parecido, pero son instrumentos distintos: el charango tiene diez cuerdas en cinco órdenes (el ukelele, cuatro cuerdas simples), un cuello más ancho y un sonido más agudo y denso. Comparten cierta lógica de afinación —el charango es Sol-Do-Mi-La-Mi—, así que quien viene del ukelele parte con ventaja. La comparación a fondo, con tabla y recomendación, está en charango vs ukelele.
Dónde y cómo comprar un charango
Los mejores charangos se construyen en Bolivia, donde hay familias de luthiers con generaciones de oficio, y también en Perú, Argentina y Chile. Cuidado con los ejemplares vendidos como «souvenir» turístico: suelen dar pocas garantías musicales. Un charango de iniciación decente parte de unos $150, y los artesanales de concierto suben bastante más. La guía completa por marcas, precios y perfiles está en cómo elegir tu primer charango.
Historia del charango

El charango (enciclopedia) nació en América tras la llegada de los españoles, a partir de la vihuela de mano de cinco órdenes que estaba en su apogeo en el siglo XVI. Su cuna suele situarse en Potosí (Bolivia), mucho antes de que existieran como naciones los países que hoy lo comparten. La palabra «charango» se relaciona con charanga, término colonial para los instrumentos metálicos y bulliciosos.
En el siglo XX, la figura clave fue el boliviano Mauro Núñez, que elevó el charango a instrumento de concierto y renovó su construcción. En su homenaje se construyó en Chuquisaca (Bolivia) el charango más grande del mundo: más de seis metros de largo y cerca de media tonelada, tallado con motivos de la cultura local.
Grandes charanguistas
Además de Mauro Núñez, el instrumento debe mucho al boliviano Ernesto Cavour (virtuoso y divulgador, fundador de un museo del charango en La Paz), al argentino Jaime Torres —que lo llevó a los grandes escenarios— y a innovadores contemporáneos como William Ernesto Centellas o el peruano Federico Tarazona, creador del hatun charango. En la música popular, el grupo boliviano Los Kjarkas hizo del charango y el ronroco un símbolo reconocible en todo el mundo.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas cuerdas tiene un charango?
Diez, agrupadas en cinco órdenes (cinco pares). La tercera orden, la central, va octavada: sus dos cuerdas suenan un Mi separado por una octava, y de ahí viene el sonido tan brillante del charango.
¿Cómo se afina el charango?
La afinación estándar es Sol-Do-Mi-La-Mi, con la tercera orden octavada. Es una afinación reentrante (las cuerdas no van de grave a agudo en orden). Puedes hacerlo de oído, con afinador cromático o comparando con la guitarra.
¿De qué está hecho el charango?
Hoy, de madera: tapa de pino abeto y caja de naranjillo o cedro. Tradicionalmente la caja se hacía con el caparazón del armadillo (quirquincho), práctica ya desaconsejada porque suena peor con el tiempo y daña a un animal protegido.
¿Es difícil aprender a tocar el charango?
Para acompañar es accesible: con unos pocos acordes y un rasgueo básico ya suena. Lo que lleva más práctica es el punteo rápido y los ritmos andinos. Su mástil corto y sus cuerdas suaves lo hacen cómodo para empezar.
¿Qué diferencia hay entre charango y ronroco?
El ronroco es un charango más grande, afinado aproximadamente una octava por debajo, con un sonido más grave y «ronco». Se usa sobre todo como acompañamiento; el charango estándar es más agudo y versátil.
Sigue explorando el charango
- Cómo afinar el charango, paso a paso (con afinador que suena)
- Acordes de charango para principiantes (diagramas interactivos)
- Cómo tocar el charango: postura, rasgueo y ritmos
- Charango vs ukelele: diferencias y cuál elegir
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Guía revisada y ampliada en agosto de 2026. Imágenes propias del archivo de Esfera Musical. El diagrama interactivo de partes es un recurso de referencia generado por Esfera Musical.